Sweet & Sour: Aperitivos y pintxos
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lunes, 2 de junio de 2014

FALAFEL CON SALSA DE YOGURT


Estoy segura que todos sabéis lo que es el falafel, esa especie de croqueta preparada con garbanzos o habas secas que se disfruta desde el Norte de África hasta India. Es difícil no haberlo probado en los actuales establecimientos de comida de árabe, o simplemente no haber visto la receta por la red.

Yo desde que las probé en un viaje a Egipto, me entusiasmaron. Se prepararan tanto con garbanzos como con habas secas, o con una mezcla de los dos. Si bien en Egipto lo habitual es que solo se preparen con haba seca. La particularidad de esta preparación es que los garbanzos al contrario de lo que ocurre con el humus, no se cuecen, tan solo se remoja la noche anterior y luego se trituran. En India como tienen multitud de Dhals los preparan también con Gram Dhal o Daria Dhal, una especie de garbanzo seco y partido que ya que lo utilizamos para preparar Coconut Dhal.

Los falafel de hoy son especiales, por dos razones. La primera porque traen causa de un regalo, el premio que obtuve al ganar el concurso por el 3º Anivesario del Blog de April´s Kitch, para mi, mi amiga Mon. Se trata de un libro de cocina libanesa y de Medio Oriente, "Comptoir Libanese", que han preparado entre Dan Lepard y Toni Kitous propietario del Restaurante de cocina Libanesa mas emblemático de Londres y un amante de la cocina de Oriente Medio. 


Y la segunda razón porque este falafel incluye haba fresca y guisante fresco como ingredientes especiales, en un pequeño tuneo de la receta original  y a falta de las habas secas, que al menos por aquí son imposibles de localizar. De hecho el falafel del libro como podéis ver, tiene un interior verde precioso, que he querido emular incluyendo no solo haba fresca, sino también guisante. Ojo, que no solo se come con el paladar, la primerísima información que nos llega habitualmente de un plato, es por la vista.



Eso si, tanto los guisantes como las habitas son "slow food" o "Km 0" como mas os guste, directos de las huertas de Getxo a mi cocina. Vamos un lujo. 



De todas formas os confieso que antes de preparar  estos falafels tenía un poco de miedo por ver como se comportaban los guisantes y las habas en fresco a efectos de actuar como amalgamantes de la mezcla y que esta no se abriera irremediablemente al entrar en el aceite caliente. El haba o "faba bean" como se la conoce en Inglés, es una legumbre que a medida que madura y seca gana en almidón, una razón por la que precisamente se emplea seca para preparar falafel. En fresco, la cantidad de almidón es mucho menor y por tanto mas complicado que actue como "pegamento" de mis falafels.

El resultado sin embargo unos falalfels un tanto húmedos en la masa, pero que no se rompieron al caer en la sartén, Se doraron rápidamente y nos ofrecieron una corteza exterior crujiente y un interior esponjoso lleno de sabor, que hasta los mas reacios en casa a probar estos platos, sucumbieron.




Eso si, como ocurre en las croquetas recomiendo tomarlos calentitos, porque a medida que pasa el tiempo la costra se reblandece. Pero os doy un truco para los que sobren. Los congeláis y cuando los saquéis para disfrutarlos los extendeis sobre una bandeja, los llevais a horno frío y manteneis a 200ºC durante unos 25 minutos. Reviven¡¡¡ Están estupendos.


Para la acompañarlos, he empleado una sencilla salsa de yogurt fresca.

Vamos con la receta:


INGREDIENTES: (Para unas 20 falafels de 40 gr. c/u)

Para los falafels:

- 500 gr. de garbanzos remojados durante toda una noche (con unos 350-400 gr. sin remojar os será suficiente).
- 125 gr. de habitas frescas peladas.
- 75 gr. de guisantes frescos desenvainados.
- 3 cebolletas frescas picadas finas.
- 1 tallo de apio.
- 3 dientes de ajo machacados.
- Mezcla de especias *
- 1/2 taza de perejil picado.
-  1 taza de cilantro fresco picado.
- 1 cucharilla (Tsp) de bicarbonato sódico.
- 3 cucharadas (Tbsp) de semillas de sésamo.
- Aceite de oliva suave para freir.


* Para la mezcla de Especias:

- 2 cucharillas (Tsp) de cilantro molido.
- 1 cucharilla (Tsp) de comino molido.
- 1/4 de cucharilla (Tsp) alcaravea molida.
- 1 cucharilla (Tsp) de sal fina.

* 1 Tsp equivale a 5 ml, la capacidad de una cucharilla de postre y 1 Tbsp a 15 ml la capacidad de una cuchara de sopa, pero no obstante puedes consultarlo mas ámpliamente en Medias y Conversiones


Para la Salsa de Yogurt y feta:

- 100 gr. de queso feta.
- 150 gr de yogurt griego o al menos entero, no light.
- 1 Cucharada de zumo de limón.
-  Pimienta negra molida gruesa.



PREPARACION:

Comenzamos la noche anterior dejando los garbanzos en remojo. Como sabéis los garbanzos crecerán¡¡¡ Vamos que en este caso y con los garbanzos tipo manteca de Leon que he utilizado pasaron de 500 gr. casi al doble de peso. Solo necesitamos para esta receta, 500 gr. de esos garbanzos ya remojados.



Al día siguiente comenzamos preparando la salsa de yogurt.




Ponemos en el vaso de la procesadora todos los ingredientes salvo la pimienta negra. Trituramos y añadimos la pimienta negra molida gruesa. Llevamos a la nevera hasta la hora de servir.


Esta salsa cremosa, pero fresca, acompaña a las mil maravillas a nuestros falafels, que tiene el punto alimonado del cilantro y especiado del comino y la alcaravea.


Lista nuestra salsa de yogurt vamos con nuestros falafel:

Escurrimos y secamos bien los garbanzos que hemos tenido toda la noche en remojo.


Pelamos los guisantes y las habitas frescas. 


Picamos las cebolletas, pelamos y machamos los dientes de ajo.

En el vaso de la Thx o de un procesador de alimentos depositamos, los garbanzos, los guisantes, las habitas, las cebolletas picaditas, los dientes de ajo y la mezcla de especias. Trituramos a velocidad progresiva 5-7-10 en Thx, hasta obtener una masa con pequeñitos tropiezos no queremos que se nos convierta en una pasta. Observad la textura de la imagen.


Picamos bien el cilantro y el perejil y se lo añadimos a la mezcla



Añadimos entonces el sésamo y el bicarbonato. Mezclamos de nuevo.  Con la mano bien limpita es lo mejor para distribuir los ingredientes por toda la masa de forma homogenea.



Dejamos reposar la masa unos 15 minutos. Vamos retirando porciones de unos 40 gr. Las apretamos bien entre las manos para extraer el exceso de agua y compactar la mezcla, y luego les damos forma de bola, de pequeña hamburguesa o de croquetilla como fue mi caso.



Freímos en abundante aceite de oliva a 170ªC, unos 2 minutos por cada lado, dice la receta, yo si os soy sincera no conté el tiempo, pero se hacen bastante rápido. 

Deben quedar bien tostados y crujientes, de forma que al partirlos veas el contraste oscuro del exterior y el verde interior, y sientas el crujiente exterior y la esponjosidad de su interior.



Servimos calientes, acompañados de la salsa de yogurt para dipear.

Absolutamente deliciosos. Parece mentira que con unos garbanzos y guisantes crudos triturados se pueda preparar un plato tan delicioso. 



Consejos:

- Si no tenéis a mano alcaravea podéis sustituir por hinojo, no es lo mismo pero es lo mas parecido y la alcaravea no siempre es fácil de localizar.

- Si vierais que la pasta se abre, podéis usar un poco de pan rallado o harina de garbanzos, pero os puedo asegurar que con esta formula esto no ocurre. De hecho hice otra tanda en la que me equivoqué con la cantidad de garbanzos y puse los 900 gr. de garbanzos remojados. Aun así no se abrieron.

A disfrutar.

VIRGINIA

lunes, 26 de mayo de 2014

BISCOTES DE SEMILLAS Y FRUTOS SECOS. Tostas de Queso con Salsa de Uvas Negras y Salsa de Albaricoques.


Hay ocasiones en que lo que apetece para una cena rápida es un poco de picoteo, ¿o no? Poder llenar la mesa con algo especial, y si además es "home made" mejor que mejor.

Es el caso de la receta que hoy os traigo. Se trata de un pan que además podréis disfrutar preparando no solo los panarras, sino también los que nunca os habéis animado a amasar, porque este pan es un pan sin amasado, y sin levadura fresca, es un pan de soda, para el que no precisaréis tampoco artilugio alguno. 

Pero a la vez es un pan algo especial, porque con una doble cocción, lo vamos a transformar en unas tostas o biscotes riquísimos de semillas y frutos secos, como esos que compramos como delicatessen especialísimas, pero que  nos cobran un ojo de la cara. 


La culpable de estas tostas, mi amiga Paula  de "En mi enredadera" que me picó con esta receta de una imitación de las "Raincoast Crips" sabiendo que me iba a lanzar a ella. Y si, lo hice, me conoce bien.

Son sencillas a mas no poder, así que no podéis decir que no a prepararlas, y disfrutar del momento de sacarlas a la mesa con la pregunta, de "¿ y las has preparado tu?". Además podéis hacerlas con variantes. En esa ocasión yo las he hecho con avellanas y arándanos secos, pero ¿como os suenan unas pasas con nueces? ¿y la incorporación de hierbas aromáticas? Dejad volar vuestra imaginación.

Estos biscotes los utilicé para la cena del otro día, acompañadas con un queso azul Francés, de Auvernia, el "Fourme D¨Ambert", al que se conoce tradicionalmente como "la Reina de los quesos azules franceses", el Rey obviamente es el conocido Roquefort. 

Es un queso azul de vaca, bastante cremoso, ideal para poder untarlo, y suave dentro de lo que conocemos como quesos azules, para mi gusto mas elegante al paladar que el Roquefort. De hecho el Roquefort debido a lo intenso que resulta te impide comer demasiado, te inunda el paladar, sin embargo con el "Fourme D¨Ambert" te ocurre todo lo contrario, no te cansa y eso es un peligro. Un queso que me aconsejaron los chicos de la "La petite Fromagerie".


La tosta con este queso "Fourme D¨Ambert", la cubrí con una salsa de melocotón, albaricoque, bayas de goyi y semillas de cardamomo delicada y dulce, pero a la vez sutilmente ácida, y con el aroma del cardamomo, que acompañó a la mil maravillas a este queso azul suave. 

Preparé también otras tostas con queso Brie de Meaux, un queso que tambien veremos en la proxima receta del blog. Estas acompañadas con salsa de uvas negras y almendras laminadas de Mallorca. Cualquiera de ellas para saltar la boina


Estas delicias de salsas las prepara "Can Bech", exclusivamente para acompañar y maridar con quesos. 


Estas tostas de queso en compañía de un buen vino de Oporto, y un poco de fruta, constituyó una cena realmente especial.

Vamos con la receta:


INGREDIENTES: (Para dos moldes de 20 x 10 o cuatro pequeños)

- 1 cup de harina integral.
- 1 cup de harina todo uso.
- 2 cucharillas de gasificante (Royal)
- 1 pizca de sal.
- 1 yogurt bio desnatado*.
- 375 ml de leche desnatada*.
- 1/4 cup de miel suave (63 ml)
- 1/4 cup semillas de calabaza.
- 1/4 cup semillas de girasol
- 1/4 cup semillas de sésamo tostadas.
- 1/4 cup semillas de lino dorado.
- 1 cup de arándanos secos.
- 1 cup de avellanas tostadas enteras.

*1 cup equivale al volumen de 250 ml de liquido, pero  en el lateral encontrareis todo lo que necesitáis saber sobre Medias y conversiones

Para las Tostas:

- Queso Azúl "Fourme D¨Ambert" y Queso Brie.
Salsa de melocotón, albaricoque, bayas de goyi y semillas de cardamomo "Can Bech"
- Salsa de uvas negras y almendras laminadas de Mallorca "Can Bech" 

PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.

Forramos dos moldes de cake de 20x10cm con papel de horno. Luego nos será mas fácil desmoldar, ya que al llevar arándanos, si alguno queda en el fondo, tienden a quedarse pegados.


En un bowl grande mezclamos bien las harinas, la sal y el gasificante. Añadimos las semillas y volvemos a mezclar hasta que veamos que todas ellas están bien repartidas.

En un bowl mediano mezclamos bien la leche, el yogurt y la miel e incorporamos a los ingredientes secos. Mezclamos todo con una cuchara de madera, hasta que veamos que tenemos una mezcla homogenea.

Añadimos entonces en dos o tres veces, los arándanos secos, y en en otras dos o tres veces las avellanas. De esta forma se reparten mejor.


Obtendremos una masa como la de un cake, nada de masa de pan. 

Vertemos en los moldes preparados y llevamos al horno durante unos 45 minutos. Hasta que al introducir una aguja en el centro salga limpia y el pan haya adquirido un bonito color dorados.

Sacamos sobre una rejilla y dejamos enfriar en el molde 10 minutos. Extraemos y dejamos enfriar totalmente sobre la rejilla.


Cuando esté frío envolvemos en papel de aluminio y llevamos al congelador por espacio de 30-45 minutos. ¿Por qué? Eso nos ayudará a cortar rebanadas finas sin que el pan se nos rompa, ya que tiene bastantes tropiezos.


Entretanto, precalentamos el horno a 150ºC.

Pasados los 45-50 minutos, sacamos los panes del congelador y los cortamos en rebanadas finitas.

Extendemos las rebanadas sobre una hoja de papel de horno o silpat, y llevamos de nuevo al horno a media altura durante 15 minutos. Damos la vuelta a las rebanadas y mantenemos durante otros 15 minutos. Echadle de vez en cuando un ojo para que no se os tuesten demasiado.

Sacamos y dejamos enfriar totalmente sobre una rejilla. Guardamos en caja de lata, o simplemente congelamos. Listo 


Quedan riquísimas os lo aseguro y podéis tunearlas con los frutos secos que mas os apetezcan. Riquísimas con el queso y estas salsas maravillosas, pero ideales también para acompañar foie o preparar cualquier otra tostas que se os pueda ocurrir.Y lo mejor, son FA-CI-LÍ-SI-MAS.

Consejos:

- El yogurt y la leche lo podéis sustituir por 500 ml de buttermilk. Tambien podéis mezclar 500 ml de leche desnatada con 2 cucharadas de zumo de limón esperar a que se corte. Yo prefiero mezclar yogurt y leche se parece mas al buttermilk original.

- Para descongelar los biscotes, simplemente tostar unos minutos en el tostador de casa, o un darles un golpe de horno.

A disfrutar.

VIRGINIA.

miércoles, 23 de abril de 2014

ALIGOT À LA ANCIENNE, de viaje por Auvernia.


Ha vuelto el frío.... atrás quedaron los días luminosos y primaverales de Semana Santa.... La Semana de Pascua de hecho nos está resultando un tanto desangelada y gris, eso si de vez en cuando nos regala un momento de luz¡¡¡¡ Así que que mejor manera de afrontarla que con un plato mas contundente que nos temple el cuerpo.

Y de la mano de este plato, el Aligot, hoy viajamos al mazizo de Auvbrac en Francia, con una receta tradicional de aquellas tierras que se prepara con patatas y queso fresco Tomme Cantal Fraiche, un queso de montaña, casi diríamos "sin hacer" y también propio de aquellas latitudes. 

En este caso el queso Tomme Cantal Fraiche, me lo consiguió Alberto de "La petite Fromagerie", establecimiento del que ya os he hablado en alguna otra ocasión y que tenemos la suerte de que se encuentre en Bilbao. Como veis es un queso fresco, de pasta mas bien dura y consistente para ser un queso fresco, pero quebradiza y de sabor muy suave. Yo lo que me sobró lo he utilizado en ensaladas, le dan un toque muy rico, y tambien como postre regado con la melaza de granada que estaba de miedo.


El Aligot, es un plato contundente y si sois ratonas os encantará porque se trata de preparar un puré de patatas enriquecido con queso y ajo. Es un plato que se acostumbra a tomar en fiestas y ferias, especialmente en Navidad porque se disfruta en caliente, y tiene un importante aporte energetico. De hecho empezó siendo un plato de "pobres", servido por los monjes de Aubrac a los peregrinos que atravesaban la Via Podiensis camino de Compostela.

La tradicion marca que no se debe tomar vino o comer pan mientras se disfruta del Aligot. En casa así se hizo.

Vamos con la receta que es sencilla, pero deberéis cogerle el punto para que la consistencia quede de forma adecuada. Esta receta os servirá para amenizar las noches de invierno con una cena muy especial que sustituya a la tradicional Founde de queso y acompañada con salchichas o carne a la brasa un pecado.



INGREDIENTES:


- 600 gr. de patatas harinosas especiales para cocer. Yo utilicé mis patatas de Pueblo de "Frusangar".
- 300 gr. de queso Tomme Cantal Fraiche.
- 1 diente de ajo prensado.
- 200 m de creme fraiche "espesa".
- 50 gr. de mantequilla.
- Sal y pimienta recien molida al gusto.

PREPARACIÓN:

Ponemos una olla con agua fría y pelamos y cortamos las patatas de tamaño similar para que se cuezan por igual. Ponemos a hervir y cuando empiece el hervor añadimos la sal.


Dejamos que se cuezan unos 25-30 minutos a fuego medio. Estarán hechas cuando al introducir la punta de un cuchillo entre facilmente.

Escurrimos bien y chafamos con el prensapatatas. Ponemos a fuego bajo unos 5 minutos para que se vayan secando mientras removemos.


Fuera del fuego añadimos la mantequilla troceada, la crema fresca y el ajo prensado, revolvemos bien hasta obtener un puré fino. Yo le pasé un poco la batidora de mano para romper los grumos que pudieran quedar. Salpimentamos al gusto teniendo en cuenta que vamos a añadir queso, y aunque es un queso bastante "soso" habrá que tenerlo en cuenta.

Hacemos el queso laminas finas y las incorporamos a nuestro puré a fuego suave. Con una cuchara de madera vamos removiendo el puré haciendo "ochos" y levantando la mezcla de vez en cuando con la cuchara, durante al menos 15 minutos. Hasta que obtener una mezcla lisa que se desprenda de las paredes del cazo, humee y al levantar la cuchara el aligot caiga en forma de cinta.


Servimos caliente acompañado de salchichas, panceta gruesa a la parrilla, o algun plato de caza. En este caso lo acompañamos con una butifarra d´ou o butifarra de huevo a la parrilla, que me traje de mi viaje a Tarragona y que según tengo entendido solo se suele preparar por Carnaval y Cuaresma.


Es cierto que es bastante calórico, pero es un estupendo plato unico para los días que al menos en el norte aun nos quedan de lluvia y frio.

Consejos:

- Si no disponeis del Tomme Cantal Fraiche, es muy dificil que os aconseje un queso de sustitución para que el resultado sea el mismo, pues no me parece que existe ninguno tan fresco y con esa textura consistente y quebradiza a un tiempo, pero se me ocurre que probeis con un emmemtal o similar, de sabor suave, pasta mas curada pero que tambien funde bien. Ya me contareis.
 
A disfrutar.

VIRGINIA

miércoles, 9 de abril de 2014

COSTILLAS DE CERDO ASADAS CON MELAZA DE GRANADA. MUHAMMARA.


El otro día, cuando publiqué la receta de melaza de granada, muchos de vosotros me pedisteis que os presentara alguna receta dulce o salada con ella. Pues bien, lo prometido es deuda y hoy no os traigo no una, sino dos recetas.


Una mas cercana a nuestra cultura, con unas costillas de cerdo lacadas con melaza de granada y especias, para mi gusto mucho mas ricas y menos saladotas que las tradicionales costillas "barbacoa", y además las acompañamos, en un intento de mezclar culturas gastronómicas, con muhammara. La receta de las costillas está basada en una que circula por la red, ligeramente adaptada a mis preferencias en las especias, y que desde que la probé forma parte de nuestro repertorio.

La muhammara es un integrante de las tradicionales mezze, en forma de pasta de pimientos y nueces, originario de la cocina Siria (Alepo), los libaneses se atribuyen también su origen. Si os gusta el humus, estoy convencida que os gustará la muhammara, no es que tengan mucho en común, mas allá del origen en Oriente Próximo, y que ambas son facilísimas preparar, tan solo triturando los ingredientes, pero quien suele disfrutar del humus, se pirra también por esta crema en cuanto la prueba. Otra forma de amenizar nuestros entrantes.


Vamos con las recetas que como os digo son fáciles de preparar y combinan a la perfección, pues los pimientos rojos son ideales para acompañar un buen asado de cerdo.


INGREDIENTES: (Para 4 personas)


Para las costillas asadas:

- 1 - 1,200 kg de costillas de cerdo frescas (Un costillar).
- 100 gr. de melaza de granada.
- 1 diente de ajo triturado con el prensa ajos.
- 1 cucharada de hierbas provenzales (tomillo, orégano, albahaca, salvia, romero..)
- 1 cucharada de jengibre en polvo.
- 1/2 cucharada de comino en polvo.
- 1/2 cucharadita de cayena molida.
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra.
- Sal y Pimienta.

 Para la muhammara:

- 230 gr. de pimientos asados (sirven unos buenos pimientos del piquillo asados en horno de leña)
- 2-3 dientes de ajo.
- 50-100 gr de nueces (yo lo prefiero con mas nueces)
- 2 cucharadas de Melaza de Granada.
- 1 Cucharadita de Pimienta de Alepo (en su defecto 1/2 cucharadita de cayena molida y 1/4 de pimentón)
- 1 cucharadita de comino en polvo.
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra.
- Sal y pimienta recién molida.

PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando la muhamarra, pues de un día para otro aun está mejor y se conserva divinamente en un frasco de cristal en la nevera:


Yo lo hago con la Thermomix, pero con una batidora de mano podéis hacerlo también. 

Las nueces os recomiendo introducirlas previamente en agua durante 1 hora.

Listas las nueces introducimos todos los ingredientes en el vaso de la Thx salvo el aceite y se trituran hasta que obtengamos una pasta densa en velocidad progresiva 5-7-9.

A continuación, con el motor en marcha en velocidad baja (3) vamos añadiendo por el bocal el aceite.

Yo no le añado pan, pues en las recetas árabes que he consultado no lo incluyen. Hasta me parece lógico pues allí el pan que utilizan es un pan plano sin miga... Eso si me gusta añadir bastante nuez, porque eso le da cierta textura que esta salsa no debe perder. Nunca debemos obtener una pasta lisa total. El resto, ya sabéis cada maestrillo tiene su librillo, y si tenéis pimienta de Alepo mejor que mejor, pero es un poco a gustos. Allí nunca encuentras la misma mezcla de especies.

Vamos con las costillas:


Mezclamos en un cuenquito el aceite, la sal y las especias. Reservamos.

Al menos un par de horas antes de llevar al horno preparamos la marinada. Barnizamos las costillas por arriba y por abajo con la melaza de granada, sed generosos que la carne os lo agradecerá. A continuacion la barnizamos con la mezcla de aceite y especias. Cubrimos con film y llevamos a la nevera, lo dicho, al menos dos horas antes de hornear.


Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.

Llevamos nuestra costilla a la mitad inferior del horno y horneamos durante unos 12 minutos. Damos la vuelta y horneamos otros 10 minutos.


Volvemos a dar la vuelta y subimos la bandeja al tercio superior del horno para que la parte superior se tueste bien. Eso llevará unos 5-6 minutos mas. Depende de vuestro horno.

Durante el asado debemos regar la costilla con el jugo que vaya soltando para evitar que se seque.

Servimos con una cucharada de muhammara y unas yemas de espárragos trigueros cocidas al dente, o simplemente con un ensalada y un buen vino. Listos para disfrutar y ensuciarnos las manos como Dios manda.


Consejos:

- La melaza de granada que preparé para añadir a la muhammara, la hice con tan solo 60 g. de azúcar para unos 600 ml de zumo de granada y el zumo de 1 limón, y además la dejé reducir menos tiempo. El resultado una melaza mas rojiza y menos densa pero ligeramente mas ácida, que para la muhammara y las vinagretas me parece mas acorde.

Sin embargo para el lacado de la costilla utilicé la que preparé aquí, con mas azúcar y mas reducida, esto es mas densa.

- Yo no lo he hecho nunca pero hay quien ha preparado melaza o sirope de granada partiendo de zumo de granada envasado.

- Si no disponéis de melaza de granada os doy una idea que yo aun no he puesto en practica... Miel con zumo de limón, o miel con zumo de granada envasado para hacer la laca. 

A disfrutar.

VIRGINIA

lunes, 9 de diciembre de 2013

CROQUETAS DE IDIAZABAL CON CRUJIENTE DE AVELLANA


¿Quien dijo que los Ferrero Rocher solo eran para la mesa de los invitados de Isabel? Pues nada mas lejos, que se creía Isabel y todo el séquito de esa marca comercial...., también nosotros podemos tener este plato en la nuestra, y por muy poquito dinero. 

Y no no se trata de esos bombones aunque a la vista bien pudiera pasar por un trampantojo. Se trata de una #RecetasSolidariasPara Navidad", unas croquetas de Idiazabal con cobertura crujiente de avellana que están para empezar y no parar. Una receta de esas que por muy poquito dinero pueden presentarse en nuestra mesa navideña. Tienen un sabor increíble, un relleno cremoso que se deshace en la boca y que contrasta a la perfección con el exterior de avellana crujiente, que con su punto aromático le va al queso que ni pintado y que le aporta un punto de textura "cruchy". Además como veis unas simples croquetas pueden engalanarse para acompañar nuestras viandas como debe ser en estas fechas. Ya veis que para vestir nuestra mesa en Navidad, no hace falta tirar la casa por la ventana para quedar como Reyes.


Por cierto, que sepáis que no es que haya puesto esta recetas tan solo para participar en este evento. Que va, en mi casa, y desde que mi hija era pequeña, las croquetas son también parte del picoteo de las Navidades. Y tiene su razón de ser. Cuando los niños son pequeños, no aprecian muchas de las cosas ricas que ponemos en la mesa, su paladar aun no está acostumbrado a ellas, así que las croquetas, que con las calorías que llevan entre la masa y la fritura las preparamos no tan a menudo como nos gustaría, son el plato especial que cumple la misión de tenerlos entretenidos y de que se sienten en la mesa a cenar con ilusión. Vamos que desde entonces son un ineludible. Eso si, que glamour y sabor no les falte.

Así que con esta receta, tan económica y tan engalanada, participo en el proyecto de "Recetas Solidarias para Navidad". Que a nadie le falte la ilusión en la mesa, y ya veis que por cuartos no va a ser.

Vamos con la receta que es muy sencilla, ¿os animáis?:


INGREDIENTES: (Para unas 40 croquetas)

- 100 gr. de mantequilla.
- 50 gr. de aceite de oliva.
- 1 cebolleta fresca.
- 170 gr. de harina de repostería. 
- 800 gr. de leche entera.
- 220 gr. de queso Idiazabal curado y de sabor intenso.
- Sal y pimienta recién molidas. 

Para el rebozado y la fritura:

- 4 huevos medianos.
- Pan rallado.
- Harina.
- Avellanas tostadas recién picadas muy fino.
- Aceite de oliva para freír.

PREPARACIÓN:

Si optamos por el método tradicional:

Rallamos el queso. Reservamos.

En una sartén amplia, ponemos a calentar la mantequilla, que le dará sabor a esta preparación y el aceite, que impedirá a su vez que la mantequilla se nos queme.


Cuando estén calientes, ponemos a sofreír a fuego medio la cebolla muy picadita y a reglón seguido añadimos el jamón. Queremos que el jamón de sabor a nuestra grasa, que es la base del "roux", y la impregne de sus aromas, así que tiene que sofreirse ligeramente, sin tostarse.
Cuando hayamos conseguido ese punto, que no nos llevará mas de 3 minutos, añadimos la harina y revolvemos bien, para que se tueste por igual, pierda el sabor a cruda y se aromatice con la grasa. A continuación añadimos la leche tibia, poco a poco y removiendo continuamente con un batidor de bola, para que no se nos formen grumos. 

Este es un detalle fundamental en la elaboración de las croquetas. La leche debe estar al menos, tibia, cuando la añadimos a nuestra preparación

Añadimos el queso rallado y mezclamos bien. Dejamos cocinar a fuego medio bajo, revolviendo continuamente, hasta que nuestra bechamel haya alcanzado el punto de textura buscado. Eso nos llevará otros 10 minutos mas o menos. Tened en cuenta que la bechamel al enfriar espesa y se endurece. 

Añadimos la nuez moscada, la pimienta y rectificamos el punto de sal, pues el queso ya es salado de por si y le otorga un puntito.

Dejamos entibiar y llevamos la masa a una fuente ligeramente humedecida para que no se nos pegue o como yo hago desde que tengo Thx, introducimos en una manga pastelera, es un sistema mucho mas limpio que el tradicional. Llevamos a la nevera, al menos 8 horas.




Si optamos por prepararlas con Thermomix:

Rallamos el queso. Unos segundos velocidad progresiva 5-10, según la dureza de nuestro queso. Sacamos y reservamos.

Sin limpiar, vertemos en el vaso, el aceite y la mantequilla. Programamos 3 minutos, temperatura varoma, velocidad 4.

Añadimos la cebolla y programamos otros 3 minutos, temperatura varoma, velocidad 4.

Añadimos la harina y programamos 3 minutos, 100º, velocidad 2.

Incorporamos la leche, y el queso rallado, la nuez moscada y la pimienta. Mezclamos 10 segundos, velocidad 6.

Programamos 7 minutos, temperatura Varoma, velocidad 4.

Dejamos reposar unos minutos y comprobamos el punto de sal, rectificando si es necesario. Mezclamos con la espátula.

Vertemos en la manga pastelera o en la fuente humedecida y llevamos al frigorífico por espacio de al  menos 8 horas. 


Cuando nuestra masa de croquetas esté lista. Preparamos una  fuente baja y amplia con harina y vamos dando forma a las croquetas. Si la hemos introducido en manga pastelera, hacemos un corte como de 2 cm en la boca de la manga, y vamos haciendo tiras de masa, que enharinamos y vamos cortando al gusto. En mi caso estas de queso las doy forma de bola.

Pasamos por huevo batido y posteriormente por pan rallado. En este punto se pueden congelar en bolsas de congelación o en un tupper. Volvemos a pasar por el huevo batido y ahora por las avellanas picaditas hasta que quede toda la superficie cubierta.

Freímos en abundante aceite caliente. A mi para las croquetas me gusta hacerlo en freidora o en una sartén honda. Quedan mucho mas crujientes.

Vamos sacamos sobre papel absorbente para que absorba el exceso de grasa.

Servimos rápidamente para que no se nos enfríen. Están mucho mas ricas calentitas y recién hechas.

A disfrutar.

VIRGINIA 
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